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jueves, 28 de enero de 2016

Unos mazapanes, un turrón, una caída y un objetivo cumplido: Crónica de los últimos días de la temporada 2015 y primeros de la 2016 (Parte 2)

Buenas a todos, la escritura de esta segunda parte se ha demorado un poco, lo reconozco, pero las labores universitarias han ocupado todo mi tiempo, pero ya es hora de hablar del final de estas mini crónicas.

Remontémosnos a comienzos de este nuevo año 2016.

Acabamos de dejar atrás una de las peores temporadas que un servidor recuerda, la cual entre unas cosas y otras acabó con una sonrisa en la boca. Los primeros intentos de este nuevo año han dado de sí buenas esperanzas, sobretodo al lograr quitarme una espinita clavada en mi desde hace mucho.

2 de enero, aún noche cerrada, y me encuentro ya cargando el coche y saliendo rumbo al mar, en mi última intentona antes de este parón que me ha tenido abstenido estas semanas. Van pasando los minutos, los kilómetros que dejamos atrás al son de la música de Audioslave que suena durante este camino. Al final llegamos al lugar deseado, donde nos encontramos dos cosas.

La primera es una mar de fondo muy agresiva, y la segunda es que el pesquero por el que había recorrido tanta distancia esta ocupado. Ahí comienzo a pensar una alternativa, y ya con el sol apunto de comenzar a despuntar en el horizonte, se me ocurre un lugar donde quizás a pesar de las condiciones, podré ejecutar algún lance.

Ya en dicho lugar, las olas se elevan y van dejando una estela muy pronunciada a su paso, y cuando rompen en las orillas desatan una "lluvia" a modo de bruma que inunda la zona, y me empaña las gafas nada mas salir del coche.

Me decido a montar todo el equipo, y comenzar a pescar. La marea incomoda mucho la acción, y estoy apunto de perder dos long minnow por enroques con el escaso fondo que había en el espumero, pero no desespero y cambio de artificial. Dentro de mis long minnow, anudo el que menos profundiza, que es el Shore Line 17 nuevo que me llegó desde Japón, el cual logro catapultar bien lejos tras las grandes olas gracias al 0.14 y a la Skirmjan que lo catapulta bien lejos.

Ya en la zona cero, un par de toques de puntera después, me paran el artificial en seco, la skirmjan se arquea de sobremanera, y mi Xfire comienza a cantar como un jilguero... ¡Esto si era un buen bicho!



A la vista de lo ocurrido los días anteriores, me inundó un cierto negativismo, pensando que volvería a perder una buena pieza, pero quizás ese negativismo, me ayudo a estar tranquilo y pelear al pez como debía.

La batalla es trepidante, de las mejores que he tenido. Tener un conjunto tan liviano favoreció a que disfrutase de la pelea como nunca antes, y la fuerte mar y la tipología del pesquero ayudaban al pez a correr y correr hacia los bordes rocosos, o las rocas que tapizaban el fondo (a escaso metro de profundidad).

Tras unos momentos de duda, donde pensaba que el animal iba a lograr llegar a los bordes rocosos y cortar, logro encaminarlo, y meterlo donde yo quería. Llegados a este punto ya comienzo a estar mas confiado, y soy consciente de que llegaba un punto muy dificultoso, que es varar a un buen pez.

Aún no había visto ni siquiera su silueta, pero cuando ya estaba pegado a la orilla, veo un lomo con una aleta puntiaguda asomando... ¡Era mi Reysaco! No podía creer que por fin volviese a tener a un buen pejerrey al otro lado, y este a continuación ejecuta un salto precioso fuera del agua, para acabar cayendo en esta y acelerando hacia adentro, ganándome un par bueno de metros de nuevo.

Camina paralelo a la línea de costa, y yo con él, hasta que empiezo a ver que se esta cansando. En eso veo venir una ola y pienso en probar a ponerlo en seco. Gracias a dios que tenía el freno suave, porque la ola me lo pone al lado mio, pero con las mismas se lo vuelve a llevar. A la siguiente lo hago mejor, dejo que el mismo nade y se quede sin agua sobre el callado.

Hay demasiada poca agua, ya no puede nadar, pero no me precipito, y dejo que venga la ola que me lo deje ya definitivamente en tierra firme, la cual llega 2 segundos después. Ahí agarro el bajo de línea, y lo subo un par de metros.

Es ahí cuando suelto un rotundo -SÍ-

No monté el número que monté con la lubina, porqué este pez era algo especial, era un objetivo cumplido, y por ello mas que expresarlo externamente, lo expresé hacia dentro, y la felicidad comenzó a invadirme. Un objetivo cumplido a base de dejarse el alma en cada salida, y que dio sus frutos tras dos años...

 
 
 
 
 

 

 
Tras una fugaz sesión de fotos, llegaba la última parte, la cual podría finalizar este objetivo de la mejor manera, con su devolución al medio de donde vino. Era consciente de que no sería nada fácil por la tipología de la orilla, y con la mar que había, pero quería intentarlo...
 
 
 
Empiezo caminar agua a dentro, para intentar buscar algo mas de calma que donde rompían las olas, y muevo y muevo a mi amigo para oxigenarlo, pero no encuentro respuesta alguna. Pasaban los minutos, y le veía como movía sus aletas pectorales, pero no sentía esos coletazos que son indicativo de mejoría... Estaba apunto de desistir, pero ahí recordé las palabras de un buen amigo, que me dijo que estos peces les cuesta mucho reaccionar, que no dejara de intentarlo que seguramente reaccionaria...
 
Pues no desistí, lo intenté por activa y por pasiva, y cuando ya llevaba 7-8 min el animal empezó a darme coletazos, empecé a sonreír a pesar de que las olas me hubiesen calado hasta los huesos, quería verle irse con mis propios ojos, y cuando ya llevaba sobre 10 min de acción, y a la vista de que el animal ya daba coletazos, decidí hacer la prueba de fuego, soltarle para ver si nadaba o se iba a flote...
 
 
 
Para alegría mía, lo solté, el animal de enderezó y comenzó a nadar mar adentro, y es ahí cuando realmente estallo externamente de alegría, había logrado cerrar un circulo perfecto...
 

 
Lograr un gran objetivo, y poder agradecerle al mar dicha ofrenda con la devolución de mi fiel amigo... ¿Se puede pedir algo mas?
 
Un saludo a todos y buena pesca !!

 

sábado, 12 de septiembre de 2015

Un final diferente a los antecedentes que le acontecían

La última vez que escribí por aquí, dejamos la historia de este pasado verano, en una pequeña tregua, donde si hubo alguna pieza. Pero eso solo fue un espejismo...

Casi dos semanas duro la siguiente sequía, la mas dura y larga del verano, donde ya me veía volviendo a casa con una mano delante, otra atrás, y una profunda decepción. Pero a veces el destino es caprichoso, y aunque no se logré exactamente lo que vas buscando, este te aporta una especie de "Parche" que te ayuda a olvidar los malos momentos...

Hoy toca hablar de esos últimos momentos en el paraíso, y narrar que pasó en los mismos:

Las capturas no se daban, solo salían peces muy pequeñitos en algún momento ocasional, pero los peces decentes no estaban. El año pasado también viví algo parecido, con otra racha muy negativa (aunque los resultados del pasado verano fueron mucho mas "jugosos" que los de este), y este año se repitió. Ya en el penúltimo día, cuando estábamos mas pendientes de recoger las cosas para preparar el abandonó de este lugar de peregrinaje, se decidió ir a pasar un día de playa y asadero, y yo, como siempre, en busca de alguna escamilla.

Comencé tanteando zonas conocidas, pero la verdad, ni los lagartos estaban (increíble, parecía que Poseidón había ordenado a todos los peses que abandonarán esa costa). Ya a media tarde mi viejo aparece por donde estaba yo lanzando para traerme algo que enyescar. En ese ratito que me tomaba lo que me trajo, nos pusimos a charlar, y sin previo aviso, salimos disparados a una zona solo accesible con 4x4.

A nuestra llegada, nos encontramos una mar maravillosa, con la espuma perfecta, y con poco viento. Comienzo a lanzar, y tras 10 min pierdo un señuelo, y tocaba rehacer los aparejos. Y se continuó una tónica que aconteció durante todas estas vacaciones... Los peces decentes que salían, venían precedidos de la pérdida de algún señuelo (llamadme como queráis, pero soy supersticioso), así que preparé a conciencia los aparejos, y anude mi Molix Brugas, y al tercer lance con él, recogiéndolo con jalones muy pausados y largos, se me frena el stella y este empieza a ceder línea, acompañado de una doblada de las guays por parte de la skirmjan (por fin volvía a sentir algo bueno).

Ahí comenzó una pelea que se saldo con unos escasos minutos de gozo absoluto por mi persona, y como colofón, logramos poner en seco a este bonito pejerrey, el cual, como dato curioso, es el mar "gordo" que he sacado, en el sentido de que nunca había sacado uno que tuviese un abdomen tan grande (parecía amorfo).





 

Tras esta alegría, continué pescando, de otra forma, completamente relajado, y sencillamente disfrutando de cada segundo en aquel maravilloso territorio, y entre tanto relajamiento, otro animalillo apareció. Ya casi sin luz, catapultando mi Proteus 130 a la Conchinchina, y animándolo a toda pastilla, se produce un pequeño seguimiento, el cual va acompañado de un ataque brutal en superficie, super veloz.

Ahí el animal comienza a correr hacia el fondo, y cuando lo voy a cachetear para asegurar la picada, el animal se libera, dejando con un pequeño sabor de ganas de revancha. Al día siguiente me escape unos instantes, pero no pesque, preferí observar un auténtico espectáculo de la naturaleza.

Jamás había visto una macroconglomeración de animales para procrear, en este caso lisas, centenares de ellas, un momento para el recuerdo...

Y tras esto, no hay mas que contar, así fue como se desenvolvió el mes, quizás las cosas salieron algo lejos de la idea principal que teníamos, pero pudimos al menos salvar con algunos buenos instantes, estos días de pesca.

Toca reponer fuerzas, dejar algo de lado las cañas, y prepararse a fondo para poder regresar lo antes posible, buscando saborear mas y mas momentos así de agradables...

¡Un saludo a todos y buena pesca!

viernes, 4 de septiembre de 2015

Un mes con mas bolos, que una bolera

Tras esa primera semana, donde todo salió a pedir de boca, llegaba el cambio de zona, buscando palpar nuevos lugares, para buscar y repetir con buenos peces.

Los comienzos de este, podemos decir no aparentaban ser tan malos, como al final acabarían siendo...

Las zonas que tanteamos este periodo de tiempo, fueron muy muy diversas, desde grandes fondos, a zonas someras en su totalidad. Las primeras intentonas se declinaron en la búsqueda de bonitos espumeros, al amanecer y atardecer, y de esos peces que los habitan.

Tras un par de buenos madrugones, obtuvimos el primer premio de todos. Un precioso amanecer rodeado por una densa bruma, y mi primer pejerrey en una zona inexplorada por un servidor hasta la fecha, eso sí, no era nada gigante, pero al menos, me saco una pequeña sonrisa de mi rostro, tras un par de intentonas fallidas.

 
 
A la vista de que esta nueva zona, podría ser propicia, pocos días después volvimos, de nuevo madrugamos como un burro, para poder llegar a la hora clave al lugar. Esta vez cambiamos a otro caletón no muy lejano, donde pudimos también gozar de captura. Y de la mejor forma posible, a superficie.

A primera hora, con unas buenas holas azotando el roquedo, mi WTD 11O vuela sobre ellas, trayéndolo como si un pencil se tratase, y cuando aparto la mirada de este un momento, veo que estoy pegado (aun desdicho no haber podido divisar el momento). Una pelea corta, pero muy bonita, acaba por regalarme otro pejerrey (este algo mayor que el anterior). Las sensaciones que proporciona esta especie en superficie, aunque los ejemplares no sean gigantes, es toda una maravilla.


 
 
Tras esto, me toco pasar una semana con diversas jornadas, de nuevo en compañía. Normalmente suele ir en solitario por los roquedos, pero pude pasar un par de días acompañado de mi amigo Rayco, donde pasarón algunas cositas que comentar...

La primera de estas jornadas, un tiempo horrible nos englobo. La mala mar, el viento, y lo mas sorprendente, una lluvia impresionante nos limitaba mucho las opciones. Así mismo, nos vimos relegados a buscar algún sitio donde poder, y nos llevaríamos una gran sorpresa.

Rodeados de truenos y rayos, estamos dándolo todo a pie de mar, y se produce algo impresionante. Lanzó a una zona muy muy somera, y ni 3 toques tras cerras el pick up, siento una fuerte represión, que va acompañada de una de las carreras mas brutales que jamás he vivido. Completamente en horizontal, el bicho corrió y corrió, y no paró hasta que destrozó todo. Dejo mi triple como un cachito de alambre, una pasada, sospechamos claramente su identidad, pero jamás sabremos a ciencia cierta que era...

 
 
Después de esto, logicamente, no íbamos a quedarnos mucho tiempo sin repetir, y al día siguiente ya estábamos en la zona. Pero esta vez, la mañana completa la tuvo Rayco, tal y como le dije tras haberse pillado una nueva caña: -¡caña nueva, estreno seguro!-
 
Y así fue, en los primeros lances ya logró cosechar el primer pejerrey de la mañana, una pieza muy maja. Pero poco después aparecería la big mama... Otras vez a Popper, tiene una gran clavada, y tras un poco de incertidumbre, vemos al contrincante, un pejerrey alucinante, que casi seguro pasaba las dos cifras, un monstruo. El animal peleo de modo soberbio en una cuarta de agua, y ya al final, cuando estaba sobre las rocas, logro romper el hilo y una hola lo devolvió a su casa. En ese momento, además del mosqueo, solo deseabamos que ese bicho se lograse liberar de la única potera que le mantenía preso... Pero el mar poco después recompenso a Rayco, con un bicho mas que majo, esta vez a minnow. Sin duda, una de sus mejores jornadas de pesca, ¡Felicidades!
 
 


 

Tras esta genial jornada, toco uno de los parones mas fuertes del verano. Mas de una semana sin ninguna novedad por las orillas, hasta que tocó la última pesquita con Rayco en la isla. Nos movimos esta vez a otra zona, ya que el mar lo permitía, pero lo malo no venía del mar, sino del cielo. A nuestra llegada vimos como unas nubes a lo lejos se acercaban peligrosamente, y estas acabarón llegando a nuestra posición, descargando toda su agua, lo cual nos obligó a parar momentáneamente y refugiarnos de esta, aunque nos calo hasta los huesos de todas formas.
 
Tras este rato, volvimos al ruedo con el parón de la lluvia. La inactividad era absoluta, hasta que veo un lugar similar a donde perdi el gran pez días atrás. Al primer lance clavo, algo sale y se enroca en el momento. Ahí aprovecho las olas a mi favor, soltando hilo para que el animal saliese de su escondite, lo cual a la segunda intentona, se hiso eficaz. Un bonito abadejo fue el encargado de salvarme, una semana después del bolo, tal y como pasaría temporalmente cerca con un baby de la familia.
 



 
 
Ya después de estas piezas, se produciría un parón sin precedentes, mas de 10 días, donde únicamente logramos algún llavero en forma de pejerrey. La cosa pintaba muy muy mal, pero en el descuento, logramos salvar la papeleta. Pero eso ya toca otro día...
 
Un saludo a todos y buena pesca !!
 

jueves, 19 de febrero de 2015

¿El tiempo? ¡Todo lo puede!

Al final es verdad eso que dicen, "el tiempo todo lo puede".

Vivimos condicionado por este, nunca sabemos como nos va a afectar, ya sea para bien como para mal, pero una cosa anda clara entre tanta incertidumbre, "cuándo algo se busca, el tiempo tarde o temprano te lo cede".

Una vez se nos cede ese premio, eso que buscamos con tanto ahínco, hay que saber devolverlo, para que, cuando se nos plantee otro reto, este pueda llegar a ser cumplido tarde o temprano.

En ambiente con estas palabras, me he encontrado con su puro significado en mi reciente ida al paraíso, y estas mismas palabras, traducidas en hechos, me han ayudado a afrontar la realidad y aprender a devolver "ese favor" que nos cede el tiempo.

En mi experiencia, dicha situación  vino derivada quizás de condiciones terceras. ¡Eolo! ¡Caprichoso Eolo! es este, el que fuese dios del viento en la antigua mitología quién todo pescador se encomienda antes de cada salida, además del ya conocido Neptuno. De su caprichosa acción depende en una importante medida como desarrollemos nuestra acción, y realmente en este último tiempo no ha respetado demasiado a un servidor.

Las últimas veces que he podido aventurarme por el paraíso, realmente, me ha complicado mucho la vida. Su incesante soplo no ha dejado palmo sin recorrer y alma sin enfriar, pero, su acción también me ha deparado (bajo mi inconsciencia) diversas alegrías, y en esta última aventura ha vuelto a suceder.

Nos desplazamos al último día de mi periplo por estas tierras, tras haber pasado unas jornadas frías, duras y con mucho mucho capricho eólico. Pues bien, en este momento amanece en el horizonte, pero esta vez Eolo parece haber querido cambiar su zona de acción, lo que obliga a un cambio de postura y buscar un nuevo lugar que albergue esta última sesión.

Pues tras una leve reflexión, la zona es escogida y nos dirigimos a la misma. La elección de esta es realizada por mi amigo Pepe "El cabra", el cuál, como me demuestra cada vez que lo veo, su conocimiento de esta paraje es envidiable y no falla en sus elecciones. Tras un camino relativamente corto nos aposentamos en el lugar, la marea baja nos permite ganar metros al gran azul y el corto sueño de Eolo nos deja movernos a nuestras anchas por el lugar, eso sí, bajo una incesante e inesperada "lluvia invernal" que cae sin parar sobre nosotros.

Comenzamos a lanzar, el sol es oculto por la tormenta, y, el frío va en aumento, una ola solitaria nos cala hasta los huesos, pero seguimos intentándolo. Pasan los minutos y no hay mayor actividad que la de los intratables "lagartos" que atacan con fiereza todo aquello que se mueve. Tras probar y probar, las olas van en aumento y el sitio se va convirtiendo en algo impracticable. Nos vemos ante los últimos minutos en dicho escenario, y viendo que nada se produce decido poner el "único" señuelo que aun no había tocado las aguas en los días anteriores.

Anudo a este compañero, el Molix WTD 110, lo lanzo y comienzo a animarlo. Tras una serie de lances en falso, le doy duro y lo mando bien lejos, empiezo a recogerlo con cierta velocidad buscando imitar a un pez en apuros. En plena animación siento el roce con algo, y acto seguido la superficie "explota", mi señuelo desaparece, la caña se arquea y cacheteo a mi contrincante para comenzar el duelo.

Nos une el fino 0,16 que lleva puesto mi stella, y en vista de la poca profundidad del lugar, unido a la gran presencia de obstáculos sumergidos, el animal busca claramente romper con estas diversas formaciones rocosas. Se debate noblemente y me hace revivir muy gratos momentos, su estela se divisa bajo el agua oscura, confundiéndome con su posible entidad, hasta que ya a mis pies lo veo. Mi pez favorito, el pez que tanto ansío cada vez que practico este deporte, la Anjova.

Finalmente, tras unos momentos de incertidumbre y cuando parecía que la estampa de hace unas semanas se iba a repetir, una gran ola sube a mi adversario sobre la tierra firme. Pepe lo agarra y lo aleja del bravo mar. No hay gritos, no hay saltos, por mi parte, pero si un claro gesto de satisfacción y orgullo al lograr vencer a este maravilloso animal y consiguiendo, por fin, engallar a uno de estos inteligentes animales para que suba y me regale una explosión superficial, un sueño hecho realidad, sencillamente,  "Mágico".




Un regalo del tiempo, tras infinidad de fallos se logra ese ansiado momento, ver a una buena anjova atacando a topwater. Pero esta historia, este regalo, no podría acabar sin su respectiva ofrenda. Dicho esto, así fue como sucedió.

Agarro con suavidad y delicadeza a este precioso animal, le extraigo el anzuelo que lo mantenía preso y lo transporto hasta la orilla del agua en una zona tranquila donde poder proceder a reanimarlo tranquilamente y de manera correcta. Le cuesta, por unos momentos parece que no lo puede lograr, que no se irá nadando como tanto deseo, pero no desesperamos. 

Seguimos intentándolo, hasta como por arte de magia el animal me transmite toda su energía vital y da un fiero coletazo con el que se suelta de mi mano, y tras una leve confusión sale nadando mar a dentro hacia sus originarias y bravas aguas. Ese momento viene acompañado de una enorme satisfacción, alegría y orgullo. 

Pero nada mejor que, todo aquello que os relato en estas líneas, vosotros mismos lo veáis a continuación, y logréis sentir la satisfacción que me produjo a mi este gran animal, que aunque no tuviese un tamaño top, por todo el contexto, ha sido una de las piezas mas especiales para un servidor.





Este bello animal seguirá creciendo para lograr ser, lo que es, el rey del roquedo canario, el pez mas especial, el pez que nos quita el sueño y nos hace soñar con su captura, la Anjova o Pejerrey. 

¡Larga vida al rey de reyes!

¡Un saludo y buena pesca!

sábado, 18 de octubre de 2014

El lado positivo de las cosas

La vida es curiosa, y las cosas que la componen, también lo son. Es imposible saber a ciencia exacta que es todo aquello que compone la vida, elementos materiales e inmateriales, fuerzas naturales o divinas, y un largo etc se nos podría plantear, pero al final, lo que queda es lo que nosotros queramos en gran parte, tomarse la vida en positivo es vital para poder disfrutarla, y esto aplicable a todos los ámbitos de la propia.

La pesca es un mundo muy maleable, y puede sufrir alteraciones dependiendo de quién la practique, el "como" y "por qué" son dos puntos a reflexionar, y sus salidas son diversas, pero dos salidas apropiadas serían "respeto" y "pasión", ahí estaría posiblemente la solución al acertijo vital, y lo que nos aportaría esa plenitud que tanto buscamos. 

No siempre las cosas salen como uno espera, pero no por ello hay que desistir en nuestro intento de cosechar nuestros objetivos, con la insistencia a nuestro favor, todo puede llegar a hacerse posible. 

Cuando uno experimenta la vuelta a su lugar preferido en este mundo, una ola de optimismo y felicidad le invaden, le recorren por dentro de arriba a abajo y le hacen darse cuenta que independientemente de como se den esos días, el disfrute va a ser un tónica general. 

Llegar, montar, anudar, lanzar, mover y pegar es poco mas que una de las sensaciones mejores que nos deja este mundillo, ver ingentes cantidades de peces presa nadando y siendo atacados por todo tipo de especies, es todo un disfrute para los sentidos. Bicudas, anjovitas y agujas salen al paso de los artificiales que en ese momento tocan el agua. Ya con el sol en lo alto, toca cambiar, probar donde nunca se puede, pero que en esta ocasión si es posible ponerte ahí. Anudas tu artificial, lo catapultas al infinito, los trabajas y a medio camino, ver como es apresado por un tirano de las profundidades, y como te lo arrebata sin piedad puede ser un punto de decadencia en la moral del pescador, pero esa decadencia moral se debe convertir en motivación extra para seguir intentandolo con mas tesón.

Ver la mar empeorar y advertirte de lo que se avecina, es señal inequivoca de que toca cambiar de posición, y buscar el cobijo que te pueda aportar una pequeña ensenada. Mediodía y tarde trascurren con algunas capturas mas, suficiente para satisfacer las necesidades de un servidor, al igual que los días continuos, capturas y alguna pérdida son acompañantes habituales en unos días por el paraíso.

Objetivos cumplidos, nuevas experiencias, nuevas enseñanzas adquiridas, nuevas, nuevas... Así podría seguir durante un largo tiempo, pero no busco excederme demasiado. Poco hay que añadir de este lugar, y estos días, a pesar de la meteorología demás dificultades, siempre el disfrute será ejecutado, y si tras todo esto, acabas tu pequeño periplo con la captura de uno de los mas bellos habitantes del ecosistema canario a primera hora de la mañana, pues ya se puede dar por concluida la sesión, habiendo sentido que las cosas han salido en su mayoría a pedir de boca, y simplemente queda ya planear la vuelta a este entrañable lugar que tanto me tiene a mi agarrado. No se que será, pero quien esta aquí, acaba repitiendo, y en mi caso, es el lugar mas increíble que haya conocido.






Como guinda, poder comprobar que tus últimas adquisiciones dan frutos, es otra sensación positiva, tal es así, de lograr el 100% de las capturas con ellos deja entrever la buena elección. Unas cuantas capturas, un par de pérdidas, unas pocas fotos y un 100% de devoluciones deja de balance este viaje, el cual, como siempre, ha dado para mucho en poco tiempo.


Por último este video-recopilatorio de algunos buenos momentos de este viaje, disfrutando del mar, sus especies y con respeto siempre.

Un saludo y buena pesca !!!

domingo, 24 de agosto de 2014

Insistencia, la base de todas las ciencias

Al final es esta, esa palabra que alberga todo un mundo, "insistencia", definida como acción continuada con el objetivo de lograr alcanzar un objetivo. Aplicado a nuestro mundillo sería como dar y dar hasta recibir lo que uno busca. Cuantas dosis de insistencia son necesarias para lograr este objetivo? la respuesta es, dosis variables. Hay veces que este objetivo se logra de primeras y otras veces no. Muchas veces uno se ve muy cercano a este, y ve como este acaba por desaparecer bajo el gran azul, pero al final, casi siempre, el objetivo puede llegar a ser cumplido.
Levantarse, ver el tiempo e ir al pesquero es una secuencia mas que repetida por nosotros los pescadores, dependiendo de esta, muchas veces los resultados se alteran, y depende de esta secuencia en gran medida el lugar que albergara nuestra jornada.
Me disponía a iniciar esta secuencia esta misma mañana, y tras un largo viaje llegar al lugar elegido. Empezar a lanzar y lanzar, en breve darte cuenta del acierto de tu elección es algo gratificante, y encima lograr una captura que llevas tanto sin ver es mas gratificante. Una preciosa lubina que ataca tu artificial entre el espumerio y te regala una muy digna pelea, la cual no puede acabar con el broche de oro de la devolución a su medio, por ser un animal tan delicado y que, por razones que aun no llego a comprender al 100% (agotamiento, mal agarre al artificial...) no logra recuperarse, en fin, cosas que pasan en este mundillo, uno no sabe cuando le ocurrirán, y cuando llegan solo queda asumirlas.


Volver a anudar tu artificial, y ni dos minutos después estar de nuevo en combate, esta vez con un animal mas de entidad, que te brinda una pelea increible para su tamaño, es un regalo que dificilmente no se puede disfrutar, y encima sacandote una espinita clavada, al sentir que de nuevo vuelves a, tras tanto tiempo, ganar la batalla a tu especie favorita, la mas enigmatica y la mas codiciada por un servidor, y en un buen tamaño. Solo se puede definir con una palabra, "genial".


Viendo como va cundiendo la jornada es una sensación que los pescadores cada vez vivimos menos, y hay que pelear porque esta sea mas y mas abundante. 
Hacer un alto en el camino, reponer fuerzas y continuar la jornada. Empezar con el atardecer como bandera de fondo(la mejor junto al amanecer) y encima volver a estar prendido de tu pez favorito, es la guinda a un gran día. Otra preciosa pelea que se salda con otra captura, otra gran captura, que termina por alegrarte el día y dar a uno por mas que satisfecho por el esfuerzo recompensado.
Viento, viento y mas viento que uno debe combatir en estas tierras, pero tras el cual se aguardan premios como este, merece la pena.



La pesca tiene estas cosas, sus mas y sus contras, pero ante todo tiene ese magnetismo que lo hace el mejor deporte del mundo.
Un saludo y buena pesca !!!



lunes, 28 de octubre de 2013

Sin mojar los señuelos

Buenas, ciertamente, el titulo de la entrada de hoy es verdadero, ya que, por una cosa u otra, mis artificiales se están dedicando a coger polvo en sus cajas, ya que, llevo desde que logré adjudicarme el pejerrey sin mojar los señuelos, pero bueno, ya llegará el momento en el que puedo mojarlos, "hay mas días que lentejas".
Bueno, ya que no os puedo hablar de anécdotas de pesca presentes, os hablaré de las pasadas y futuras, pasadas, ya que al fin he podido acabar mi trofeo del pejerrey de 7kg del verano pasado, pudiendo disecar su mandíbula y dejar una bonita escultura(la fecha es errónea, la correcta es 28/8/13).

Y, lo de futuras, ya que tras varios años de intentos fallidos, al fin, puedo decir que iré a África, estas navidades, de pesca, a intentar tentar alguna que otra pieza, ya que, voy a la costa de la corvina, y donde tengo posibilidad de lograr mi deseado palometón, veremos que pasa, el destino elegido es Oualidia, situada frente al sáhara.

Bueno, espero poder pasarme por aquí lo antes posible con alguna anécdota que narraros amigos mios, hasta entonces, Un saludo y buena pesca¡¡¡

jueves, 29 de agosto de 2013

El broche de oro para un verano perfecto

Que rápido pasa el tiempo, y que rápida pasa la vida, parece que fuese ayer cuando por primera vez mi padre me compraba mi primer equipo de spinning, y ha tirado desde ese momento, pues acordándome de mis inicios, y con humildad, día a día cojo y siempre que puedo, cojo mi caña y me pongo a caminar en busca de capturas, vivencias y demás, que me ayuden día a día a realizarme y poder avanzar en este extenso y cada día mas complicado mundo de la pesca. Pues bien, hoy os contaré una nueva vivencia ocurrida ayer y la cual me llenó de satisfacción y es una de las mejores que he podido vivir:
Antepenúltimo día de pesca de estas vacaciones, mediodía, me levanto tras una buena sobada que me dí tras una noche de pesca a sufcasting, la cual, mejor no recordar y tras un sabroso café con leche y un bocata, es hora de partir hacia el peskero, pa echar unos lances y preparar un asadero guapo. Cuando llegamos al lugar, la mar se encuentra magnífica y entonces decido que mejor dejo a un lado el tenderete y voy a darle duro al spinning, y entonces, a mi me dejan en otro sitio, me llevo mi maleta con las cosillas de la pesca, una botellita de firgas y una cervecita pal calor, al turron¡¡¡¡
Monto y empiezo con los señuelos de superficie y puedo acercarme al lugar donde perdí el rey el otro día, pero empieza una cadena de desafortunados incidentes y pierdo mi ranger y a posteriorí, otro de mis señuelos fetiches, el maria flicker, el cual, me dio mi primer sierra, una pena la verdad, en eso, tras haber pescado 2 horas llegan las proviciones, ensaladilla, fideuá y cervecita, paro y papeo, que rico que estaba.
En eso, ya con el atardecer en pleno apogeo, decido hacer mi último intento, con mi nuevo salt pro en color rainbow, anudo y a lanzarm y cuando parecía todo perdido, apareció, el animal, el bicho que llevaba esperando y soñando desde que empezé en el mundo del spinning, un enorme pejerrey esta siguiendo mi señuelo, mucho jalarian, acelerarian el señuelo, yo lo paré en seco y en eso, el animal mete una acometido impresionante, se clava, comienza la batalla¡¡¡
El animal tras la picada, coge y da una buena carrera con la cual gana unos buenos metros, empieza a cabecear buscando deshacerse del engaño que le llevaba preso, viendose en la superficie al animal pelear, haciendo una espuma abrumadora, la cual, me ponía cada vez mas nervioso, pero a la vez me hacia darme cuenta de que debía tener mucha sangre fría para ganar la batalla.
El animal seguía en sus trece, en eso cierro el freno, y(la verdad que son la mar de listos) coge y se da cuenta que no puede seguir corriendo, así que cambia su estrategia y coge rumbo hacia la orilla, recojo rapidamente para no perder tensión, y se produce una de las mejores secuencias de pelear a esta especie, un gran salto fuera del agua el cual muestra aun mas la entidad de mi adversario, ya en el final de la batalla, intento llevarlo hacia una playa de callado para vararlo, pero el animal se ve que no quería que la pelea acabara con facilidad, así que cambio de estrategia, y lo acerco a un risco muy marcado(la verdad que el riesgo de rotura era alto) y lo logro subir a la piedra.
En ese momento salgo corriendo hacia él, y en ese momento, debido a la dura pelea, se rompe el bajo y el animal cogía dirección hacia el agua, dandome cuenta de lo que se avecinaba me avalanzo hacia el animal, cometiendo una imprudencia y la cual, casi me cuesta la amputación de una de mis falanges, la cual fue apresada por el animal, pero por suerte, reacciono rápido y logro liberarla, tras todo esto por fin se haía acabado la batalla.
Tras todo esto sale, lo peso, 7kg, un precioso rey, el cual, será dificil de olvidar, mi mejor captura a spinning hasta la fecha, la cual, pone el broche de oro a unas vacaciones perfectas, las cuales serán muy muy dificiles de olvidar, aquí os dejo las fotos:


Guapísimo¡¡¡


Que cabeza por dios, un animal de los que hay pokos¡¡¡¡


El contenido del amigo en su estómago, un jurelito, alucina¡¡¡

Bueno, ya el sábado volvemos a quemazon city, es decir, tenerife, mañana toca posiblemente la última jornada de pesca, a ver que pasa, un saludo y buena pesca¡¡¡¡

domingo, 28 de octubre de 2012

CATCH AND RELEASE, A casa solo lo que se va a comer

Hola seguidores de mi blog, la cosa esta mu mala, cada día es más dificil lograr capturas y menos de entidad, por ello, desde este espacio promuevo el catch and release, ¿por qué?
Porque, lo poco que queda en nuestros mares, yo creo, que es obligación de nosotros, los pescadores, el cuidarlo y todo aquello que no vayamos a consumir no debe ser asesinado, aunque nuestro hijo lo quiera para jugar, no debemos dejarlo, desde pequeño hay que inculcar el respecto hacia el mar, con lo que pido a todos ustedes que se consiencien y consiencien al resto de personas, de que respeten nuestros mares y los cuiden, porque son nuestro mayor tesoro.
Bueno, aca os dejo mi último video en el que se demuestra el captura y suelta de aquellos ejemplares que no van a consumirse y que merecen seguir creciendo.

lunes, 6 de febrero de 2012

Premio FederPescaMar

Hola amigos, hace una semana me llego por correo la revista feder pescamar y para mi sorpresa había ganado el premio a la mejor foto con la anjova con la que había estrenado este blog, la alegría fue mi notable, las sorpresas que da la vida. Un saludo y suerte a todos ustedes, intentaremos acercarnos a hechar unos lances en cuanto se merjore el mar y haber si estrenamos la temporada. Aquí os dejo la foto y el texo correspondientes: